Silvia quería bailar como su tío Beni cuando era niña. Muchos años después, ambos volvieron a encontrarse en Córdoba no como maestro y alumna, sino como dos artistas creando juntos.
Durante unos días en Villaharta, la casa de Ángela y Antonio me devolvió la calma, la familia y pequeñas cosas de España que no sabía cuánto echaba de menos.
De aquel primer abrazo en Japón a nuestro reencuentro en Córdoba Hay personas que llegan a nuestra vida de una manera tan inesperada que, cuando pasan los años y miramos hacia atrás, cuesta creer que todo comenzara casi por casualidad. Esta historia empezó hace años, cuando recibí el mensaje de un padre al que no conocía. Me explicaba que su hija pequeña, Irene, era una enamorada del baile flamenco. Con motivo de su comunión, su familia iba a regalarle un viaje a Japón y uno
Entre las tinajas del Lagar La Primilla y la Bodega Cabriñana, comprendí junto a Teo que algunos recuerdos necesitan años para revelar su verdadero valor.
Una noche de conversación en Córdoba cambia la forma en que Beni mira el sombrero cordobés. Historia, memoria e identidad se convierten en materia viva para su investigación y su futura creación escénica.